Detalle del libro
Ver Índice
Capítulo 1. Los albores de la toxina botulínica en la Argentina
Capítulo 2. Botulismo
Capítulo 3. Toxina botulínica: de toxina a agente terapéutico
Capítulo 4. Farmacología de los preparados de toxina botulínica
Capítulo 5. Diferentes tipos de toxina botulínica
Capítulo 6. Fisiopatología, evaluación y manejo de espasticidad, contracturas y disfunción del control motor en el síndrome de lesión de neurona motora superior.
Capítulo 7. Tratamiento con toxina botulínica de la espasticidad en adultos
Capítulo 8. Tratamiento con toxina botulínica de la espasticidad en niños
Capítulo 9. Distonías
Capítulo 10. Blefaroespasmo
Capítulo 11. Distonía cervical
Capítulo 12. Toxina botulínica en disfonía espasmódica (distonía laríngea)
Capítulo 13. Toxina botulínica en el tratamiento de los trastornos de la articulación temporomandibular, discinesia oromandibular, bruxismo y espasmo hemimasticatorio
Capítulo 14. Tratamiento de la distonía de tronco
Capítulo 15. Espasmo hemifacial
Capítulo 16. Temblor y toxina botulínica
Capítulo 17. Usos de la toxina botulínica en oftalmología
Capítulo 18. Mecanismo de acción de la toxina botulínica A en el dolor
Capítulo 19. Usos de la toxina botulínica en síndromes de dolor miofascial
Capítulo 20. Tratamiento de la hiperhidrosis focal primaria con toxina botulínica tipo A
Capítulo 21. Tratamiento de la sialorrea con toxina botulínica
Capítulo 22. Cefalea
Capítulo 23. Tratamientos en urología con toxina botulínica
Capítulo 24. Uso de la toxina botulínica en gastroenterología
Desde que el oftalmólogo Alan Scott introdujo la toxina botulínica tipo A en la práctica médica, sus indicaciones y aplicaciones han crecido de manera exponencial. Ya no son sólo los oftalmólogos quienes la utilizan, también lo hacen diversos especialistas, como dermatólogos, neurólogos, otorrinolaringólogos, urólogos, pediatras y fisioterapeutas. Así, además del importante uso en medicina estética, se la utiliza hoy – entre otras afecciones- en distonías de todo tipo, sialorrea, hiperhidrosis, espasticidad, dolores neurológicos, bruxismo, fisunal anal e incontinencia urinaria.
Como es un tratamiento inyectable, su uso requiere entrenamiento y el profesional debe estar familiarizado con la técnica y las dosis apropiadas. Por otra parte, quienes asisten a un bajo caudal de pacientes que pueden requerir esta terapéutica, sólo necesitan estar actualizados con las indicaciones para poder derivarlos a aquellos que realizan las infiltraciones. Ambos grupos encontrarán en este texto las respuestas para el uso correcto de la toxina botulínica.
Una obra escrita por prestigiosos especialistas de reconocida trayectoria y práctica en las distintas aplicaciones terapéuticas de la toxina botulínica, que vuelcan en sus páginas su experiencia de forma clara y concisa.